martes, 24 de junio de 2008

Comer con los ojos

Me encanta observar a la gente del trabajo a la hora de la comida. Me he dedicado a analizar los menús más habituales de los compañeros (de mi curro y de otras empresas que compartimos cocina), y he sacado varias conclusiones:

a) Lo que más triunfa es el tupper de mamá. Suele provocar un debate entre los que lo traen, que los comparan entre sí para ver cuál tiene el toque casero más puro. Lo alucinante es que todo el mundo tenga a su madre cerca para aprovisionarles. Así cualquiera se independiza...

b) Hay un tipejo de otra planta que se hace unas ensaladas elaboradísimas: tomates y lechuga que lava cuidadosamente, atún, maíz y espárragos de lata, un huevo duro, aceite y vinagre… Tarda tanto en hacerlas que cuando va a comer, todos sus compañeros han terminado y siempre lo hace solo.

c) Otro tío siempre se trae latas de fabada asturiana. Calentar y comer. No me gustaría sentarme a su lado el resto de la tarde.

d) Y luego está el clásico de entre los clásicos: guisantes con beicon. Todos los días hay alguien que se ha traído ese plato. Yo, lejos de pretender hacer un ejercicio de estilo de Cocina del Sol, os dejo la receta.


GUISANTES CON BEICON


Ingredientes (para una persona):

Guisantes (Cantidad al gusto. Si bien podemos usar guisantes congelados o de lata, lo mejor es irnos a una huerta a recoger nuestro propio género con la suficiente anticipación).
Un paquete de beicon unipersonal (si no tenemos un amigo que haya hecho matanza esa semana, el que venden en los supermercados nos puede valer).

Preparación:

Se fríe todo.

8 comentarios:

Guardagujas dijo...

Mmm... Supongo que una de las mejores cosas de mi trabajo, a parte de llorar el último día por cuánto echaré de menos a mis compañeros y a mis compañeritos, es saber que por un módico precio cuento con un menú completo, variado y caliente todos los días (sin tener que cocinar, claro).

Por cierto, Olipécico, podrías hablar con Staboli (ahora que hace colaboraciones) para que hiciera una entrada paralela a esta y nos mostrara cómo ve él esto de comer con los ojos...

Anónimo dijo...

Sí, cuando he visto el título de la entrada en el RSS yo también pensaba que era una entrada de Staboli.

Pe

Antonio dijo...

Este post me recuerda mucho a ésto...

http://es.youtube.com/watch?v=XEutC8c4HWY

[a]

Anónimo dijo...

Hombre, con unos ajos sofritos, con su cebollita bien picada, su chorrillo de aceite de oliva y un toque pimienta y albahaca, sería una receta igualmente muy digna. Quizá aparezca en www.cocinadelsol.com ;-)

Un saludo!!

Ja

Oli dijo...

Qué caña, Antonio; no lo conocía. Definitivamente, tengo que ver más tele (aunque dudo que "Sé lo que hicisteis..." me haga más espabilao).

Gracias, Ja. Confieso que lo que más costó fue imitar el estilo fotográfico, sobre todo porque cuando llego a casa ya casi es de noche y no hay sol que apoye la foto.

Staboli toma nota (pendiente quedan Iván, Antonio y Guardagujas).


OLI I7O

Maria dijo...

Pues a mí me da rabia que la gente que se trae tamper de mamá se quejen. Como se nota que no son ellos los que cocinan. Aunque cuando la madre de diego hacía corquetas para todas, ñam!!!

Maria dijo...

quise decir tupper, ni tampax, ni trampa..

Irina. dijo...

Indudablemente con la aportación de "anónimo" mejora mucho el plato ;)

A mí me gusta cocinar los guisantes en el wok, utensilio milenario, si los hay, pero muy apto para quienes tienen poco tiempo o no desean perderlo en la cocina. Quedan de rechupete añadiendo un par de cucharadas de salsa de soja amarilla y teniendo cuidadín con la sal porque la salsa de soja viene saladilla.
(Es que yo me independicé con 20 añines y algo tuve que aprender o desaparecía..)

P.d: hasta el 1 de julio sigo entregando papeles por doquier con letras y cifras: en horizontal, en vertical, removidas.. mareos de funcionario, no más.

Ah,también odio los tupperware (o como se escriba) a muerte.