martes, 7 de julio de 2009

Vértigo

Tenía mucho que contaros, pero ha llegado el momento de abandonar el planeta Oli. No sé qué va a pasar. Tengo mucho vértigo. Me espera el platillo volante con el que surcaré el espacio.

Quiero volver a la Tierra, a las selvas de Uganda de donde vengo, pero, conociéndome, puede que cambie de idea y me dedique a explorar otros remotos mundos. Me inocularon conciencia en aquel horrible laboratorio, y me da miedo que mis semejantes no me acepten.

Todos los demás olienígenas seguirán enviando sus informes, pero yo ya no lo haré. Yo, inexplicablemente, estoy teniendo extrañas alucinaciones, como la que veis aquí al lado, cuyo origen ignoro. Es una imagen que no consigo quitarme de mi cabeza. Por eso sé que tengo que irme, porque si me quedo acabaré aún más loco.

Me lo he pasado muy bien, especialmente con la serie de "Se abre el telón y...", donde he podido dar rienda suelta a mis dotes interpretativas (aunque casi siempre me tocara hacer el papel de simio). Pero llegué con el traje de piloto, que nunca me he quitado, y con él me voy a explorar el espacio infinito.

6 comentarios:

Seli dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=YhWZ7bpfQag&feature=fvst

Hello, hello (¡Hola!)
I'm at a place called Vertigo (¿Dónde está?)
It's everything I wish I didn't know
Except you give me something
I can feel, feel ...

Irina. dijo...

La que ves al lado no es una alucineacción...es la foto del recuerdo del habitante del planeta cuando era cachorrillo: son sus mismos ojicos los que bizquean, ja, jjaa, el mismo gesto de picaruelo y un poco más rubicos los rizos y las cejas.Seguro que él también ha venido a despedirte.

¡Buen viaje, Monolito,te echaremos de menos!! :( Si tus semejantes no te admiten, ya sabes el camino, regresa.

(forkett)

Maria dijo...

buen viaje Monolito

Oli dijo...

Hasta la próxima. Ha sido un placer tenerte por aquí durante este tiempo.


OLI I7O

Eynar Oxartum dijo...

¡Buen viaje!

Pedro dijo...

¡Válgame el Señor! Desde Uganda, de donde saliste, hemos comprobado que la alucinación presente, sentada sobre un terrible cocodrilo y con las ronchas en las rodillas, de aterrizar sin frenos, preparándose para ser culé (por el grana del pantalón) no puede ser otro que un bebesico de monolito en ciernes.