domingo, 13 de julio de 2008

Tirolingia

Hola a todos. Soy el Astrónomo.

Extrañado por las huellas que aparecieron junto a la cápsula que cayó sobre Caceroli, me dispuse a seguirlas para hallar a su tripulante. Lamentablemente, éstas se adentraban en las misteriosas montañas de Tirolingia, un lugar que siempre me ha provocado escalofríos.

No obstante, en pos de la investigación científica, decidí llegar hasta el final. Caminando entre las montañas, pude escuchar un ruido que salía de una de las cuevas. Entré a lo más profundo de la gruta, y de pronto vi un resplandor verde que proyectaba una maquiavélica sombra.

¿Qué podía ser aquel extraño ser venido del espacio? Di unos cuanto pasos más y...

3 comentarios:

SIMULADOR dijo...

Di uos cuantos pasos más y... y SIMULADOR definitivamente está viviendo en plena revolución hormonal, porque el resplandor verde proyectaba la sombra de... de un útero con sus correspondientes trompas de falopio!

Al fijarme -¿será es la diferencia entre ver y mirar?- he visto las garras, pero mi primera lectura ha sido esa (la cual, sin ninguna duda, me parece bastante terrorífica!)

Oli dijo...

Joder, ¿un útero? Dios mío, he creado (otro) monstruo... No quiero ni pensar qué creíste que era el resplandor verde.

De todos modos, tomo nota.

Da igual la trompa... ¡desde eustaquio hasta falopio, eres una crack!


OLI I7O

Ivan dijo...

OMG! Que nervios!! ;)